LA LUCHA PERDIDA CONTRA LA ENTROPIA
Cuando
somos jóvenes y tenemos un nuevo empleo todos iniciamos con toda la energía,
bueno por lo menos ese fue mi caso, quería comerme el mundo, los problemas no existían,
existían retos, no existían dudas porque confiaba en mis jefes. y así inicio
una historia que duro casi nueve años, una historia que al principio no me di
cuenta, pero se convirtió en una continua lucha contra la entropía.
Me
explico, muchos definen la entropía como una medida de desorden y siempre va en
aumento, definición que no es del todo correcta, pero me sirve para explicar lo
que quiero decir. El lugar de mi nuevo empleo era una planta aun sin terminar
en la que había aún mucho personal trabajando para darle los últimos toques a
las instalaciones y a la colocación de nuevos equipos, estaban a punto de
alcanzar la cúspide una planta nueva lista para operar. Alcanzar ese punto máximo,
el punto donde todo funciona correctamente, de ahí en adelante comienza una
continua lucha contra la entropía y yo era parte del equipo que lucharía contra
eso, contra el desgaste, contra el envejecimiento, contra la entropía. Al
principio todo fue bien todo mi equipo hacia su parte y en muchos casos mucho más,
jóvenes llenos de ganas por sobresalir, Los más veteranos siempre compartiendo
su experiencia, simplemente éramos un equipo.
Al iniciar operaciones de la planta todo transcurría con normalidad, todos haciendo más del deber, pero a unos pocos meses algunos nos dimos cuenta de que la entropía nos había alcanzado, no es que los equipos tuvieran un envejecimiento prematuro, no es que hubiera fallos graves de diseño, simplemente nos dimos cuenta de que formábamos parte de un sistema más grande, de una empresa.
Quise
escribir esto hace 3 años en el que me di cuenta de que la lucha estaba
perdida, pero me negaba a aceptarlo, esto no paso de un día para otro, fue una
cadena de malas decisiones, que nos tenían mal, toda la gran producción que la
planta había tenido en sus inicios había desaparecido, simplemente no había
recursos, el personal era despedido o renunciaba de un día para otro ya no había
por que luchar, todo estaba perdido.
Algunos
cuantos del equipo original seguimos trabajando, teniendo nuevas
responsabilidades que nos tenían una carga de trabajo gigantesca al punto del
Burn out, pero aun así continuamos, nos forzó a dar lo mejor de nosotros o
rendirnos yo decidí dar un poco más, seguir resolviendo problemas, si era algo
nuevo de un área que no conocía, al siguiente día ya lo sabía, pero aun así
nunca me sirvió para mejorar mis condiciones laborales.
Ya
es 2022 y creo que soy el último en rendirme, pero ya lo hice, la entropía
heredada nos ganó a todos….
Ahora
que todo esto parece que va a acabar creo que no valió la pena, ¡¡¡pero lo volvería
a hacer!!!, con algunos cambios que hicieran que valiera la pena.


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